¿Te ha pasado que al recibir una calificación o cuando el trabajo en equipo no está saliendo como lo deseas te sientes tan enojado que quisieras gritar o golpear a alguien? Si dejas que lo que sientes se desborde, lo más probable es que te metas en problemas y las cosas se pongan peor.
¿Qué hacer en esos momentos para controlarte y encontrar la mejor forma de resolver la situación? RESPIRAR. Pon atención a cómo es tu respiración cuando estás enojado o sientes un gran miedo. ¿Verdad que es una respiración muy agitada? Tu cerebro necesita una cantidad de oxígeno mayor para procesar lo que está pasándote y se encuentra en modo supervivencia. El modo supervivencia no siempre es lo más razonable, pues lo que busca es defenderse para sobrevivir o no recibir algún daño, real o imaginario. Si tu vida está en peligro, es bueno actuar con el modo supervivencia, pero al relacionarte con otros en la casa o en la escuela, debes aprender a actuar desde una manera más racional, usando el cerebro.
Una técnica muy útil, para no dejarse arrastrar por las emociones, es PARAR, con la cual debes darte unos momentos para calmarte y sacar a tu cerebro del modo sobrevivencia.








