Material de apoyo a la Orientación Educativa del
CEB 6/3 "Eliseo Mellanes Castellanos", de
Tecpatán, Chiapas
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Los seres humanos tenemos un conjunto de emociones: enojo, vergüenza, culpa, alegría, tristeza y miedo, que tienen un papel importante en el desarrollo y la preservación de la vida. Por ejemplo, el miedo nos permite alejarnos de un lugar peligroso y la vergüenza nos impide andar desnudos por las calles, para cumplir con las normas sociales. Pero, si no sabemos manejar las emociones y dejamos que ellas nos controlen, tendremos problemas al relacionarnos con los demás y guiar nuestra propia vida. Si a un niño no se le enseña a comprender que los berrinches no son la forma adecuada de conseguir lo que quiere, cuando sea adulto seguirá haciendo berrinches en el noviazgo y el matrimonio para salirse con la suya.
Aprender a manejar las emociones es una habilidad y conocer diferentes estrategias para lograrlo es un conjunto de herramientas que todos necesitamos para resolver problemas y mantener relaciones sanas con nuestros seres queridos y otras personas con las que convivimos día a día como la escuela y el lugar de empleo.
Es muy probable que permanecer en casa durante tanto tiempo, comience a generar un poco de estrés en ti y los integrantes de tu familia; por ello, el portal JÓVENES EN CASA, del programa CONSTRUYE-T, te recomienda algunas actividades que puedes realizar en estos días. Trata de seguir los pasos al pie de la letra, recuerda que puedes compartir estas actividades con tu familia, o bien puedes hacerlo tú solo/a, y puedes llevarlas a cabo cuantas veces consideres necesario durante este periodo en casa.
Visita el portal (dando click en las letras azules).
En él podrás encontrar actividades para tu desarrollo socioemocional, convocatorias para concursos creativos, cursos y webinars sobre temas como educación sexual, deportes y responsabilidad social.
Todos los seres humanos necesitamos sentirnos amados, sobre todo por nuestros padres, para tener un desarrollo emocionalmente sano; sin embargo, no todos los padres saben o quieren demostrar ese amor conforme los hijos crecen.
Aunque cada etapa de la vida es trascendental para un adecuado desarrollo, es durante la adolescencia cuando necesitas reforzar el sentido de la identidad, por lo que sentirte amado por tus padres, tus hermanos y tus amigos, es algo fundamental para que definas quién serás en el futuro.
¿Qué puedes hacer si sientes que alguno de tus padres o los dos no te quieren? Primero, reflexiona en por qué piensas que no te aman. Su principal labor al criarte es brindarte protección de los peligros cotidianos y darte la capacitación para que, conforme creces, tú mismo aprendas a tomar buenas decisiones a fin de no meterte en problemas y aprender a resolver aquellos en los que te metas. Por eso, no debes esperar que te den permiso para hacer todo lo que quieres ni que te liberen de todas las reglas que no te gustan o que te compren todo lo que deseas. Esto no indica que no te amen; al contrario, es una muestra de que desean para ti lo mejor. En la medida en que te vean madurar y tomar mejores decisiones, te brindarán mayor libertad.
Sin embargo, si las razones por las que no te sientes querido tienen que ver con violencia física (golpes), verbal (insultos, apodos despectivos, comparaciones con tu hermanos), emocional (intimidaciones, amenazas, humillaciones) o económica (no te dan lo necesario para alimentarte, vestirte y tener estudios básicos), debes buscar ayuda con alguien confiable que te pueda orientar.
Lo más importante es que entiendas que EL PROBLEMA NO ES TUYO SINO DE TUS PADRES, pues ellos no saben cómo expresar el amor que mereces, aunque es muy probable que su trato hacia ti se deba a que ellos recibieron de sus padres un trato parecido. Es poco probable que te estén dañando a propósito, por lo que, en lugar de pensar en qué hiciste para merecer ese trato, debes esforzarte por comprender las razones por las que reaccionan de formas violentas. ¿Los trataban con cariño sus padres? ¿Trabajan en algo que no les gusta? ¿Tienen problemas de salud, deudas u otros asuntos que los tienen con preocupaciones todo el tiempo?
Aunque tú no podrás cambiarlos, pues ese es un asunto que ellos deben realizar por su propia voluntad y con ayuda profesional, sí puedes contribuir a que los problemas no se vuelvan más grandes y te afecten lo menos posible.
Cuando te enfrentes a un trato violento, por lo general es mejor mantener la calma y no responder de alguna forma agresiva.
Si te es posible retirarte del lugar, hazlo y protege tu integridad.
Cuando tus padres se encuentren tranquilos, trata de hablar con ellos sobre cómo te sientes con el trato que te están dando y que percibes como falta de amor, pero primero reconóceles algo bueno que han hecho por ti.
En ocasiones en que se presten para hablar con tranquilidad, pregúntales cómo fue su infancia, qué problemas enfrentaron cuando tenían tu edad, qué querían ser de grandes y todo aquellos que te ayude a comprender mejor por qué desarrollaron la personalidad que tienen ahora.
Busca la sana compañía de gente que sepa demostrar amor mediante un buen lenguaje, amabilidad, sonrisas, agradecimiento y reconocimiento de las cosas buenas que hacen los demás, e imita ese comportamiento.
Aunque por el momento tengas poco poder para influir en la conducta de tus padres, conforme crezcas tendrás mayor capacidad para hacerles ver cómo pueden cambiar para mejorar su trato a los demás y aprender a demostrar amor.
Mientras tanto, no pierdas de vista que tú mereces ser tratado con amor, pero EL PRIMERO EN TRATARTE CON AMOR DEBES SER TÚ MISMO, así que date ánimos, aliméntate lo más sanamente posible, duerme bien y confía en que puedes salir adelante a pesar de las adversidades.
Escucha cómo explican los especialistas esta conducta de los padres. Da click en los enlaces.